jueves, 1 de mayo de 2014

Alfa Romeo Sprint 1.7 QV (2ª parte)

"Ya en 1990 me fui a trabajar a Valencia y el Panda 45 ya estaba en su última etapa, pues gastaba más aceite que gasolina. Su sustituto fue otro coche basado en un diseño de Giugiaro, un Golf serie II turbodiésel.
 
En 1999 regresé a Vilanova y el Golf II se había convertido, comparado con los coches de entonces, en un coche lento, con sus 70cv, y ruidoso. Rozando los 200.000 kilómetros llegaba el fin de mi convivencia con él. Yo seguía informado de la actualidad del motor y de la nueva tecnología JTD que inauguró Fiat en el Alfa 156. Me llamaba tanto la atención que cometí el pecado de probarlo. Poco después tuve que poner un 156 1.9 JTD en mi vida… el famoso “virus” Alfa habitó en mí.
 
Con ya internet en marcha, la conexión entre los aficionados a los coches aumentó de una manera exponencial, entrando en contacto con más Alfistas. Uno de ellos fue Enrique García, actual dueño del taller APT, que me ofreció comprar un Sprint 1.7 QV. Por aquella época, inicios del siglo XXI, tenía pensado comprar algún coche mítico de los ochenta, sobretodo de rallys. Un Peugeot 205 Rally, un Renault 5 Turbo, quizás un Lancia Delta Integrale… No había pensado en un Sprint, pero me di cuenta que en su época fue un coche infravalorado respecto a otros más victoriosos o mejor promocionados, y este hecho decantó la balanza a su favor.
 
Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Su tecnología, para ser un coche fabricado en 1988, era arcaica: un motor alimentado por 2 carburadores dobles con 4 cilindros bóxer, tracción delantera y, cómo no, un diseño de Giorgietto Giugiaro que enamora y que al mismo tiempo confunde a muchos aficionados:
 
    - No es un Alfa Romeo GTV??
   - Pues no, es un Sprint!!!!
 
El Sprint comparte base con el Alfasud, un coche diseñado tecnológicamente por Rudolf Hruska y con carrocería diseñada también por Giugiaro. El coche familiar italiano de inicios de los setenta tuvo la vida paralela del Sprint desde 1976 y posteriormente fue la base del Alfa Romeo 33, uno de los últimos coches Alfa Romeo antes de ser controlada totalmente por Fiat. Tanto el Alfasud cómo el Sprint son tachados de conflictivos debido, por una parte a la calidad del acero de la carrocería que tiende a oxidarse, sobretodo en el Alfasud, y por otra a la fiabilidad de los motores, un mito que se arregla encontrando al mecánico que sepa carburar y mantener el motor bóxer.
 
Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Pero éstos presuntos problemas se acaban cuándo probamos un Sprint. Su dirección sin asistencia, su suspensión McPherson delantera y la trasera mediante un paralelogramo de Watt y barra Panhard, lo convierten en un “kart”, sobre todo si la suspensión se moderniza con unos amortiguadores más firmes, cambiamos los bujes de suspensión originales por unos de poliuretano y le ponemos unos neumáticos semi-slick homologados para circular, cómo pueden ser los Toyo Proxes R888. Los 118 cv a 5.500 rpm de la versión 1.7 son suficientes para pasarlo bien en un tramo de rally o para hacer tandas en circuitos sinuosos del estilo de Calafat, Can Padró o el mítico Jarama.
 
Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Un reto para los dueños del Sprint es encontrar ciertos recambios. Años he tardado en localizar los paneles de puerta sin agujerear, los bujes traseros de frenos de un 33 con ABS para cambiar los tambores por discos, las llantas opcionales de los años ochenta Ronal A1, el retrovisor derecho o una parrilla delantera nueva.... Por suerte, hay menos problemas para encontrar piezas del motor, al compartirlas con los Alfa 33. Una buena anécdota es que buscando piezas para mi Sprint en los antiguos desguaces de Viladecans topé con un Sprint serie 1 azul metalizado. Quién sabe si éste era el Sprint que veía en los ochenta por Vilanova…
 
Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Siempre Alfa Romeo guarda sorpresas en su historia y con el Sprint no puede ser menos, con la mítica versión 6C. En 1982 se publicaron unas fotos de un prototipo de Sprint que llevaría el motor V6 situado en posición central. Fue creado por el departamento de competición de Alfa, Autodelta, para correr el Mundial de Rallys en el Grupo B, pero jamás se vieron imágenes del Sprint 6C en marcha, ya que Alfa Romeo canceló el proyecto por falta de fondos y por quedar desfasado frente al técnicamente novedoso Peugeot 205 Turbo16.
 
Pero 26 años después el Sprint 6C reapareció en el salón de coches clásicos Retromobile de París, ésta vez dotado de motor, transmisión y en marcha. Si lo deseáis, podéis leer algo más de información del Sprint 6C haciendo clic aquí.
 
Ahora pocos Sprint deben quedar ya por los desguaces. Es un coche que con el paso de los años se ha ido revalorizando y los poseedores hemos ido acaparando piezas. El Sprint 1.7 QV y los 1.5 95 cv. de primera serie, que se reconocen por los parachoques metálicos, son los más valorados, quedando en medio la versión más abundante, el 1.5 QV de 105 cv. que reconoceremos al llevar los parachoques de plástico.
 
Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Alfa Romeo Sprint 1.4 QV

Si queréis más información sobre el Sprint, hace ya 10 años puse en marcha la web www.sprintmania.com, en dónde encontrareis mucha más información sobre este deportivo de los setenta y ochenta.
 
¡Si el Sprint te gusta y encuentras uno en venta no lo pruebes o acabarás comprándotelo, ya que posee el auténtico “virus” Alfa procedente de su legendario pasado! Pertenece a un tipo de coche que jamás volverá a fabricarse."
 
Jordi Brunet

 
Desde aquí dar las gracias a Jordi por contarnos su Historia Alfista y, ya de paso, por enseñarme esos pequeños rincones desde donde pudimos tomar unas fotos geniales a la vez que disfrutar de una pequeña ruta a bordo de nuestros Alfas.
 
Alfa Romeo Sprint 1.4 QV
 
Aprovecho estas últimas líneas para animaros también a contarme vuestra Historia. Sólo tenéis que enviarme un correo a contacto@historiasalfistas.com indicando vuestros datos personales, modelo, año de fabricación y cualquier otra información que pueda resultarme de interés.


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