domingo, 25 de mayo de 2014

Valoramos el Cuore Alfista

Este será uno de los puntos diferenciadores y exclusivo del blog Historias Alfistas. No valoraremos los coches como hace el resto de gente, si no que atenderemos a cualidades menos tangibles y más acordes con lo que la propia Alfa Romeo viene a llamar: ADN de la marca.

Tecnología, reparto de pesos correcto en vehículos ligeros y diseño puramente italiano. En base a esas directrices hablaremos del diseño, de las sensaciones (no las prestaciones), y de cómo perpetúa ese ADN que nos indica la marca milanesa.

Y cómo no podría de ser de otro modo, pasamos olímpicamente del resto de firmas automovilísticas, atendiendo sólo a lo que Alfa Romeo ha fabricado a lo largo de los años siendo, por ejemplo, una nota máxima la de un Alfa Romeo 33 Stradale y la mínima la de un Alfa Romeo ARNA (que deberían estar todos enterrados en un remoto desierto).
 
 
Así pues, en las pruebas que realicemos encontraréis 3 calificaciones a las que otorgaremos de un quadrifoglio verde (malo) a cuatro quadrifoglios verdes (muy bueno), llegando incluso, si el coche lo merece, a otorgar un quinto quadrifoglio (excelente), pero en este caso de color oro.
 

Además de las 3 calificaciones anteriores, como valoración final, otorgaremos quadrifoglios a lo que no podíamos denominar de otra forma:


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